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viernes, 22 de febrero de 2013

Procesos de la vida


Versículo clave: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Eclesiastés 3:1


     La vida está llena de procesos. Desde que ocurre la unión entre el óvulo con el espermatozoide comienza el proceso de la vida.  Este primer proceso dura en promedio, unos 9 meses.  Muchos de los procesos que experimentamos deben seguir un orden y una cantidad de tiempo.  Por ejemplo, cuando se confecciona un bizcocho, es necesario contar de antemano con la receta del mismo, para comprar los ingredientes necesarios.  Al momento de hacerlo, necesitamos dejarnos llevar por el procedimiento que se ha establecido para ese pastel en particular.  Si se salta uno de los pasos o se le añade algún ingrediente de más podría ocasionar que el bizcocho no salga como debería. 

viernes, 3 de febrero de 2012

Un momento


     La vida es un momentito en la eternidad, fuimos tomados del polvo y al polvo volveremos (Génesis 3:19). Ninguno sabe cuándo moriremos y tendremos que presentarnos delante de Dios para rendir cuentas por nuestras acciones en la tierra. Dios puso eternidad en el corazón del ser humano (Eclesiastés 3:11) , por lo tanto, a pesar del hecho de que algún día todos moriremos, no significa que nuestra alma acabará igualmente, sino que como dice la Biblia, dependiendo de cuáles hayan sido nuestras obras será nuestra recompensa (Mateo 16:27). En otras palabras iremos a pasar una eternidad con Dios o seremos echados al infierno, todo dependerá de lo que hayamos hecho con nuestras vidas.

     El tema de cielo o infierno siempre ha sido uno de los más temidos y hasta cierto punto evitado, ya que para muchos es duro el ser confrontado con la realidad. Es por eso que es de gran importancia que hagamos un alto en nuestras vidas y analicemos cómo es nuestro caminar. Lamentablemente muchas personas andan por la vida como si nunca tuviesen que dar cuentas de sus actos; como dice una reconocida canción "Se les olvida que son polvo y que pagaran los platos rotos que cayeron se sus manos que no usaron la prudencia..." 
     
     Es necesario que nos preguntemos si nuestras acciones son agradables delante de Dios. Tenemos que preguntarnos si Dios frecuentaría los lugares a los cuales visitamos, si las palabras que salen de nuestra boca, saldrían de las de Dios. ¿Podría Dios revisar el historial de nuestra computadora, nuestros mensajes de texto y escuchar todas nuestras conversaciones? Muchas veces olvidamos que Dios sabe absolutamente TODO acerca de nosotros, pero al hacernos estas preguntas, nuestra mente quizás pueda reflexionar acerca del rumbo que llevamos. Es vital que cada uno permitamos que Dios examine nuestro corazón (Salmos 139:23-24) y dejemos que Él nos limpie de toda maldad y nos muestre el camino correcto (Salmos 32:8).
     Es nuestro deber estar como las vírgenes, con aceite en nuestras lámparas para cuando venga el Señor, porque nadie sabe cuándo moriremos o nuestro Señor venga a buscar a su iglesia (Mateo 25:13/ 24:36). Procuremos que cuando llegue ese momento estemos preparados para recibirlo con una sonrisa y la esperanza de pasar toda una eternidad con El.
Por: Ormari Troche

viernes, 6 de enero de 2012

Camino, verdad y vida

“Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:5-6)


     Jesús, anterior a esta conversación, le estaba indicando a sus discípulos que iba a preparar moradas para cuando Él regresara a buscar a su pueblo para estar junto a Él (Dios).   Nosotros, como seres humanos, desconocemos la localización física de ese lugar que Él está preparando para los que hemos creído, pero si de algo estamos seguros es de que se está preparando cuando venga a buscar a su Iglesia.  Por eso Tomas dijo esas palabras, ¿cómo, pues, llegaremos a ese lugar sin conocer el camino?

     Una vez reconocemos a Jesús como nuestro Salvador, ya hemos conocido el camino, la verdad y la vida. Pero, ¿a qué se refiere Jesús con estas palabras? La definición de camino según la Real Academia Española es: Dirección que ha de seguirse para llegar a algún lugar.  Esto quiere decir que solo hay una dirección correcta hacia el Padre, que es por Cristo.  Una vez decidimos tomar el camino correcto, podemos llegar a donde esta Él.  Pero eso no lo lograremos sino es por fe. Porque es por la fe que creemos en el evangelio.

    Pero eso no es todo, también debemos conocer la verdad.  “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32)  Una vez conocemos a Jesús, nos hacemos libres de las ataduras del pecado.  Pero debemos creer que Él tiene el poder para librarnos y ayudarnos en nuestro diario vivir.  Y por ultimo, Él es la vida.  “… sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.” (Juan 4:14).  En ese fragmento, Jesús le dice a la mujer samaritana que lo que El da es para vida eterna.  En otra parte Jesús dijo: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”  O sea, nuevamente vemos que Jesús vino para darnos vida, la cual es en abundancia y eterna.

     Una vez conocemos a Jesús, estos tres aspectos son los que nos llevara a una vida espiritual madura y estable con Él.  Esta es la base para poder permanecer en Cristo Jesús.  Si conocemos el camino, la verdad y la vida (Cristo) podremos salir victoriosos en mucha de nuestras batallas.  Para poder conocerle mejor debemos estudiar mas Su palabra, la cual esta llena de muchas referencias de como es Dios y como podemos llegar a Él. 

Por: Alexander Cruz

viernes, 21 de octubre de 2011

Yo Común, Él extraordinario

      Ciertamente no todo hace sentido. En nuestro recorrido por la vida nos enfrentamos a diferentes etapas, de las cuales muchas de ellas nos hacen estremecer y hasta llegar a preguntarnos dónde está Dios cuando experimentamos ese profundo dolor. No nos hace sentido que el Dios amoroso que nos presentan nos permita pasar por situaciones tan difíciles; pero la realidad es que nuestro sufrimiento no es ajeno a Dios, todo lo que Él permite en nuestras vidas tiene un propósito; Él está presente e interesado en nuestras vidas, aunque parezca que no nos oye o que nos ha abandonado.
     
     Muchas veces tomamos las pruebas como castigos y escapa de nuestra vista la bendición detrás de cada una de ellas. Cada trago amargo es una oportunidad de crecer, cada situación es una oportunidad para ver la mano de Dios actuando de manera poderosa. Cuando atravesamos el valle de sombra de muerte es el momento perfecto para aferrarse a las omnipotentes manos del creador del universo y descubrir la maravillosa experiencia de depender absolutamente de Él y prepararse para ver un milagro. Cada una de nuestras lágrimas no le han sido ajenas a Dios.  De hecho, Él siempre ha estado a nuestro lado esperando a que le demos la oportunidad de intervenir en nuestra vida, porque Él desea darnos lo mejor.

      Yo no pretendo pensar que jamás sentiremos dolor, soledad, ni mucho menos creer que no pasaremos por pruebas, pero sí podemos estar seguros que no estaremos solos si decidimos dejarle intervenir en nuestro andar. El valle de sombra de muerte más adelante se convertirá en un recuerdo de la fidelidad de Dios a través de nuestro caminar. Dice la Biblia que en el mundo tendremos aflicción, pero que debemos de confiar porque Él (Dios) ha vencido al mundo y cuando dice “al mundo” se está refiriendo a todo lo que nos agobia, ya sea enfermedad, soledad, depresión y hasta aun la muerte misma… Él ha vencido al mundo junto con todas esas cosas que nos roban la paz; no tenemos porque vivir en derrota. Lo único que necesitamos es confiar en que Dios tiene todo bajo control. Dice la Biblia que Dios tiene planes de bien y no de mal para nuestra vida; para darnos un futuro y una esperanza.

      El tiempo en que Dios actúa es perfecto, aun cuando parezca estar terriblemente atrasado, Él siempre llega justo a tiempo. Dice la Biblia que Él no nos da una carga más allá de la que podemos soportar… finalmente saldrá el Sol. La vida es un puntito en la eternidad y los afanes de ésta cesaran y podremos ver la recompensa de haber confiado y entregado nuestra vida en las manos de Dios… Yo lo hice hace 13 años y no me arrepiento, he pasado por momentos en donde mi fe flaquea, en donde los médicos me dicen una cosa, pero he visto como Dios ha dicho otra,  burlando el conocimiento humano. He visto cómo Dios me ha levantado y sustentado con su amor, he aprendido a depender de Él para todo, porque él ha sido bueno conmigo y su misericordia me ha alcanzado. Tengo una vida común, con la diferencia de que dependo de un Dios extraordinario… ¿Le gustaría a usted depender de El también? Dele una oportunidad, le aseguro que no se arrepentirá.

Por: Ormari Troche