Mostrando las entradas con la etiqueta corazon. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta corazon. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de julio de 2012

Confesar y creer


Romanos 10:8-10

“…Ésta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”



Muchas personas se preguntan qué es lo que deben de hacer para ser salvos. Tal y como pudimos ver en el versículo antes mencionado, existen dos cosas que debemos de hacer, la primera es confesar a Jesucristo como nuestro Salvador. La segunda viene a ser el creer en nuestro corazón que Él murió para limpiar nuestros pecados y resucitó de entre los muertos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Salmos 51:10

“Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”.





¡Pon en mí un corazón limpio!
 
¡No transformado: Esto lo escribiría como un cuento!
  Boca- salen culebras y gusanos
Cabeza- telas d araña
Manos- prepara la maldad
Pies- lleva malas noticias
Estomago- se alimenta de egoísmo

Transformado:
boca- salen palabras amables
 cabeza- pensamiento positivo
manos- tiene libertad
pies- lleva buenas noticias
estomago- se alimenta de la Palabra de Dios

El no transformado tiene un corazón vacio mientras el que fue transformado obtuvo un corazón limpio. El Espíritu Santo tuvo una intervención, Jesús trabajo con ese corazón y Dios se manifestó en la vida de esa persona (de cada uno de nosotros) porque le dimos paso a que El trabajara. Sin duda alguna Dios quiere transformar todas nuestras imperfecciones para que seamos mejores cada dia, pero somos nosotros quienes debemos darle paso al Espíritu Santo para que comience esa transformación, el proceso no será fácil pero será gratificante al ver que la transformación hace efecto en nosotros y las demás personas a nuestro alrededor.

¡Oración. Canción!
“Aquí estoy a tus pies, tómame, límpiame,
Quiero ver en tu bondad
que perdones toda mi maldad.
Pon en mi un corazón sincero
Haz de mi un odre nuevo,
Que pueda ver que me amaste primero
Que yo pueda hoy decir
Naci de nuevo….”

Por: Nilmarie Rubio