viernes, 2 de diciembre de 2011

Salmos 51:10

“Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”.





¡Pon en mí un corazón limpio!
 
¡No transformado: Esto lo escribiría como un cuento!
  Boca- salen culebras y gusanos
Cabeza- telas d araña
Manos- prepara la maldad
Pies- lleva malas noticias
Estomago- se alimenta de egoísmo

Transformado:
boca- salen palabras amables
 cabeza- pensamiento positivo
manos- tiene libertad
pies- lleva buenas noticias
estomago- se alimenta de la Palabra de Dios

El no transformado tiene un corazón vacio mientras el que fue transformado obtuvo un corazón limpio. El Espíritu Santo tuvo una intervención, Jesús trabajo con ese corazón y Dios se manifestó en la vida de esa persona (de cada uno de nosotros) porque le dimos paso a que El trabajara. Sin duda alguna Dios quiere transformar todas nuestras imperfecciones para que seamos mejores cada dia, pero somos nosotros quienes debemos darle paso al Espíritu Santo para que comience esa transformación, el proceso no será fácil pero será gratificante al ver que la transformación hace efecto en nosotros y las demás personas a nuestro alrededor.

¡Oración. Canción!
“Aquí estoy a tus pies, tómame, límpiame,
Quiero ver en tu bondad
que perdones toda mi maldad.
Pon en mi un corazón sincero
Haz de mi un odre nuevo,
Que pueda ver que me amaste primero
Que yo pueda hoy decir
Naci de nuevo….”

Por: Nilmarie Rubio

viernes, 25 de noviembre de 2011

1 Crónicas 4:9-10

"Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. "E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: !Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió."



     En medio de la genealogía, se resalta a un hombre, Jabes.  El autor tuvo que hacer un paréntesis ya que Jabes fue ilustre, sobresalía en comparación con sus hermanos.  Jabes proviene del hebreo y significa dolor.  Dolor quiere decir “sentimiento de pena o congoja”. Aunque su nombre no era uno positivo, sobresalió de todas las demás personas en esa genealogía.

“E invocó Jabes al Dios de Israel...”

     Lo primero que hizo fue pedirle ayuda a Dios utilizando una suplica con una gran fuerza.  Lo mas importante es que lo hizo sin dudar de lo que le estaba pidiéndole, con fe.  Esto es algo que nosotros debemos hacer también, pedirle con todas nuestras fuerzas, sin dudar lo que pedimos.  Muchas veces no recibimos lo que pedimos, y hay dos razones para ello.  La primera, no sabemos pedir.  (Santiago 4:3)  A veces somos demasiado egoístas que no sabemos pedir.  Es como si no le “buscáramos” la vuelta a Dios para que El nos conceda lo que pedimos.  Pero esto me lleva al segundo punto, no necesariamente es la voluntad de Dios.  (1 Juan 5:14-15) Si lo que le estamos pidiendo a Dios no esta bajo su voluntad, de nada vale que le pidamos.  Estoy 100% seguro de que esta oración que hizo Jabes estaba bajo la voluntad de Dios ya que al final dios le concedió lo que estaba pidiéndole.  Este es un gran ejemplo de como Dios concede las peticiones de las personas, siempre y cuando estén bajo la voluntad Suya.


Por: Alexander Cruz

viernes, 18 de noviembre de 2011

Salmos 27:4


"Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová y para buscarlo en su templo."
 
  • Demandado: Pedir, rogar. 
  • Buscar: Hacer lo necesario para conseguir algo. 
  • Contemplar: Dicho del alma: Ocuparse con intensidad en pensar en Dios y considerar sus atributos divinos o los misterios de la religión. 


     Muy bien dice otro versículo: “Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad” (Salmos 84:10).  Que mejor petición podemos pedirle a Dios.  Debemos pedir estar en la casa de Jehová todos los días de nuestras vidas.  Esto quiere decir que debemos estar todos los días en Su presencia, buscándole día y noche.  Así podemos conocer mejor a Dios, conocer los planes hermosos que Él tiene para con nosotros.  Es cierto que actualmente tenemos “menos” tiempo, pero esto no debe ser una limitación.  No es que dejes de ser responsables con las cosas terrenales, pero debemos poner prioridad: nuestra vida espiritual o nuestra vida aquí en la tierra.  Esta vida que estamos viviendo aquí no la vamos a llevar al cielo, todo lo que hagamos aquí, se quedara aquí.  Debemos buscarlo día y noche, debemos hacer nuestro el salmos 27:4 y 84:10.  Reconozco que no es fácil, pero tenemos un Dios que nos ayudara en nuestro caminar, dándonos la dirección que necesitamos y la sabiduría para llegar al final de nuestro camino.  Aunque caigamos, Jehová nos levantará.  Confía en Él; Él peleara nuestras batallas si se lo pedimos.


Por: Alexander Cruz

viernes, 11 de noviembre de 2011

Juan 14:27

“La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
 
  • Paz: Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos a la turbación y las pasiones. 
  • Dar: Conceder, otorgar. 
  • Turbar: Alterar o interrumpir el estado o curso natural de una cosa. 
  • Miedo: Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.


     La paz de Dios es una que es perfecta.  Esta nos deja tranquilo, nos llena de una manera sobrenatural.  Muchas veces intentamos buscar la paz en las cosas del mundo.  Esa es una paz que nos llena en el momento, pero luego deja un vacío que siempre tendremos que llenar.  Muchas veces es el alcohol; otras veces las drogas, o cualquier otra manera que busquemos para llenar el vacío que sentimos.  Nos olvidamos de que Dios es el que nos llena completamente, el que llena cada espacio de nuestro interior.  En Filipenses 4:7 dice: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”.  Es una paz que no entendemos; es sobrenatural.  Si Él cuidara nuestros corazones, ¿Por qué permitimos que este se turbe? 

     Nuestro corazón, si no está conectado con el Espíritu de Dios, seguirá queriendo lo que quiere y no lo que Dios quiere.  Muchas veces sentimos miedo en cuanto a lo que sabemos que debemos hacer; tenemos el miedo de herir nuestro corazón ya que no sabemos si seguir nuestro corazón o seguir lo que Dios dice a nuestro espíritu.  En especial el miedo al “Que dirán”.  Recibamos la paz que Dios nos da, seamos llenos de la misma.  El nos da su paz por amor, y sabemos que “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18).


Por: Alexander Cruz

viernes, 4 de noviembre de 2011

Salmos 19:1

Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el FIRMAMENTO anuncia la obra de sus manos. Salmos 19:1

¿Qué somos? Somos obra de Dios, creados a imagen y semejanza de Él, somos príncipes y princesas de Dios. Somos creados y llamados con un propósito especial, todos somos importantes en la obra de Dios.

1 Pedro 2:9: Mas vosotros sois LINAJE escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Secase la hierba, marchitase la FLOR; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. Isaías 40:8

Esa palabra de Fe, Amor, Esperanza, esa palabra que es promesa de Dios, seguirá siendo viva y eficaz en nuestras vidas. Aunque en medio de las circunstancias veamos lo contrario, no veamos cumplirse la  palabra de Dios en medio de la situación, recuerda que en silbido apacible es que se mueve Dios. Así que Mantengamos la Fe en Dios, de que el hará la obra en nuestras vidas y esa palabra poderosa se hará de cumplir en nuestras vidas.
Tú tienes dominio sobre la braveza del mar, cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. Salmo 89: 9

Nuestro Dios tiene el control de nuestras vidas, aunque veas que en medio del mar, cuando estás en tu barca esas olas se levantan con furia para querer hundir tu embarcación. Recuerda que nuestro Dios tiene el poder y el control, que él es quien lleva tu barca, Él es quien tiene el timón y siempre que sea él quien lleve tu barca, no te hundirás, no perecerás, por más fuerte que soplen los vientos, el te llave de su mano. El es tu refugio tu pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto no temas que Dios siempre tiene el control de tu barca, Él está ahí.
Salmo 121:1-2: Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
Hay momentos en nuestras vidas que tenemos que mirar a las alturas  donde esta nuestro creador y nuestro protector, Él es quien nos socorre en medio de las situaciones, y cuando mires la montaña de problema que tengas frente a ti, lo puedas ver como algo insignificante delante de tus ojos, y cuando busques un refugio en medio de tu prueba, puedas refugiarte en Dios. Que esa montaña, si tú crees, la puedes escalar y ese problema que  ves tan difícil te ayudara para acercarte más  a Dios. Dentro de esa montaña hay una roca y es roca que es Cristo no dejara que te desplomes en medio del camino.
¡SUBE CONFIADAMENTE Y OBTENDRAS TU RECOMPENSA!

Por: Marianne Ayala

viernes, 28 de octubre de 2011

Mateo 7:8

"Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá"


  • Pedir: Rogar o demandar a uno que dé o haga una cosa, de gracia o de justicia. 
  • Recibir: Tomar uno lo que le dan o le envían. 
  • Buscar: Hacer algo para hallar a alguna persona o cosa. 
  • Hallar: Dar con una persona o cosa que se busca. 
  • Llamar: Dar voces a uno o hacer ademanes para que venga o para advertirle alguna cosa. 
  • Abrir: Descubrir o hacer patente lo que está cerrado u oculto 


     Estas son palabras de Jesús en el Sermón del monte.  Nosotros debemos hacer una acción para que otra ocurra.  Esto es como la causa y efecto.  Nosotros debemos hacer nuestra parte para poder ver la parte que Dios hará en nosotros sobre lo que pedimos en la oración.  Todo aquel que pide, recibe; esto se dará siempre y cuando este bajo la voluntad de Dios.  Si lo que pedimos es parte del plan que Dios tiene para nosotros, Dios no los concederá sin problema, pero en Su tiempo, no en el nuestro.  A veces nos desesperamos cuando esperamos lo que le pedimos a Dios, pero debemos esperar pacientemente a Dios, ya que la paciencia es parte del Fruto del Espíritu. 


     El que busca halla.  Para poder hallar algo que se nos haya perdido, primero debemos buscar.  Un buen ejemplo de esto es la parábola de la moneda perdida que se encuentra en Lucas 15: 8-10.  En esta parábola vemos que una mujer pierde un dracma de los 10 que tenia.  Al percatarse de esto, ella enciende la lámpara y barre la casa y busca hasta que la encuentra.  Asi mismo debemos ser nosotros, cuando se nos pierda algún don o alguna otra cosa, encendamos la lámpara y busquemos con diligencia debajo del polvo.  Al que llama se le abrirá.  Cuando alguien llama a la puerta salimos rápido a ver quien llama y para que llama.  Asi mismo es Dios, cuando le buscamos en oración, el va y sale corriendo a recibir nuestra alabanza y nuestras peticiones.  Él esta siempre dispuesto a abrir la puerta, pero Él esta en la espera de que decidas tocarla.


Por: Alexander Cruz

viernes, 21 de octubre de 2011

Yo Común, Él extraordinario

      Ciertamente no todo hace sentido. En nuestro recorrido por la vida nos enfrentamos a diferentes etapas, de las cuales muchas de ellas nos hacen estremecer y hasta llegar a preguntarnos dónde está Dios cuando experimentamos ese profundo dolor. No nos hace sentido que el Dios amoroso que nos presentan nos permita pasar por situaciones tan difíciles; pero la realidad es que nuestro sufrimiento no es ajeno a Dios, todo lo que Él permite en nuestras vidas tiene un propósito; Él está presente e interesado en nuestras vidas, aunque parezca que no nos oye o que nos ha abandonado.
     
     Muchas veces tomamos las pruebas como castigos y escapa de nuestra vista la bendición detrás de cada una de ellas. Cada trago amargo es una oportunidad de crecer, cada situación es una oportunidad para ver la mano de Dios actuando de manera poderosa. Cuando atravesamos el valle de sombra de muerte es el momento perfecto para aferrarse a las omnipotentes manos del creador del universo y descubrir la maravillosa experiencia de depender absolutamente de Él y prepararse para ver un milagro. Cada una de nuestras lágrimas no le han sido ajenas a Dios.  De hecho, Él siempre ha estado a nuestro lado esperando a que le demos la oportunidad de intervenir en nuestra vida, porque Él desea darnos lo mejor.

      Yo no pretendo pensar que jamás sentiremos dolor, soledad, ni mucho menos creer que no pasaremos por pruebas, pero sí podemos estar seguros que no estaremos solos si decidimos dejarle intervenir en nuestro andar. El valle de sombra de muerte más adelante se convertirá en un recuerdo de la fidelidad de Dios a través de nuestro caminar. Dice la Biblia que en el mundo tendremos aflicción, pero que debemos de confiar porque Él (Dios) ha vencido al mundo y cuando dice “al mundo” se está refiriendo a todo lo que nos agobia, ya sea enfermedad, soledad, depresión y hasta aun la muerte misma… Él ha vencido al mundo junto con todas esas cosas que nos roban la paz; no tenemos porque vivir en derrota. Lo único que necesitamos es confiar en que Dios tiene todo bajo control. Dice la Biblia que Dios tiene planes de bien y no de mal para nuestra vida; para darnos un futuro y una esperanza.

      El tiempo en que Dios actúa es perfecto, aun cuando parezca estar terriblemente atrasado, Él siempre llega justo a tiempo. Dice la Biblia que Él no nos da una carga más allá de la que podemos soportar… finalmente saldrá el Sol. La vida es un puntito en la eternidad y los afanes de ésta cesaran y podremos ver la recompensa de haber confiado y entregado nuestra vida en las manos de Dios… Yo lo hice hace 13 años y no me arrepiento, he pasado por momentos en donde mi fe flaquea, en donde los médicos me dicen una cosa, pero he visto como Dios ha dicho otra,  burlando el conocimiento humano. He visto cómo Dios me ha levantado y sustentado con su amor, he aprendido a depender de Él para todo, porque él ha sido bueno conmigo y su misericordia me ha alcanzado. Tengo una vida común, con la diferencia de que dependo de un Dios extraordinario… ¿Le gustaría a usted depender de El también? Dele una oportunidad, le aseguro que no se arrepentirá.

Por: Ormari Troche